Diseñar una red siempre ha sido
difícil, pero hoy en día la tarea es cada vez más difícil debido a la gran
variedad de opciones. A continuación se examinarán las principales metas del
diseño de una red, cuales son las prioridades que se adaptan al desarrollo de
la red, entre otras cosas. Un efectivo administrador de la red es también un
cuidadoso planeador.

Metas del diseño
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El diseñador de la red debe siempre
preguntarse algunas preguntas básicas de la red antes de que empiece la fase
del diseño. ¿Quién va a usar la red? ¿Qué tareas van a desempeñar los
usuarios en la red? ¿Quién va a administrar la red? Igualmente importante ¿Quién
va a pagar por ella? ¿Quién va a pagar la mantenerla? Cuando esas respuestas
sean respondidas, las prioridades serán establecidas y el proceso del diseño
de la red será mucho más productivo. Estas prioridades se convertirán en las
metas del diseño. Vamos a examinar algunas de esas metas clave.
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Desempeño
(performance): Los tipos de datos procesados pueden
determinar el grado de desempeño requerido. Si la función principal de la red
es transacciones en tiempo real, entonces el desempeño asume una muy alta
prioridad y desafortunadamente el costo de eleva súbitamente en este trueque
desempeño/costo.
Volumen proyectado
de tráfico: Algunos equipos de interconexión como
los puentes, concentradores pueden ocasionar cuellos de botella (bottlenecks)
en las redes con tráfico pesado. Cuando se está diseñando una red se debe de
incluir el número proyectado de usuarios, el tipo de trabajo que los usuarios
harán, el tipo de aplicaciones que se correrán y el monto de comunicaciones
remotas (www, ftp, telnet, VoIP, realaudio, etc.). ¿Podrán los usuarios enviar
ráfagas cortas de información o ellos podrán enviar grandes archivos? Esto es
particularmente importante para determinar el monto de gráficas que se podrán
transmitir sobre la red. Si bien un diseñador de red no puede predecir el
futuro, éste debe de estar al tanto de las tendencias de la industria. Si un
servidor de fax o email va a hacer instalado en la red, entonces el diseñador
deberá de anticipar que estos nuevos elementos no afecten grandemente al
volumen actual de tráfico de la red.

Expansión futura: Las redes están siempre en continuo creciendo. Una
meta del diseño deberá ser planear para el crecimiento de la red para que las
necesidades compañía no saturen en un futuro inmediato. Los nodos deberán ser
diseñados para que estos puedan ser enlazados al mundo exterior. ¿Cuantas
estaciones de trabajo puede soportar el sistema operativo de red? ¿La póliza de
precios del vendedor de equipos hace factible la expansión futura? ¿El ancho de
banda del medio de comunicación empleado es suficiente para futuro crecimiento
de la red? ¿El equipo de comunicaciones tiene puertos disponibles para futuras
conexiones?
Seguridad: Muchas preguntas de diseño están relacionadas a la
seguridad de la red. ¿Estarán encriptados los datos? ¿Qué nivel de seguridad en
los passwords es deseable? ¿Son las demandas de seguridad lo
suficientemente grandes para requerir cable de fibra óptica? ¿Qué tipos de
sistema de respaldo son requeridos para asegurar que los datos perdidos siempre
puedan ser recuperados? Si la red local tiene acceso a usuarios remotos, ¿Que
tipo de seguridad será implementada para prevenir que hackers entren
a nuestra red?
Redundancia: Las redes robustas requieren redundancia, sí algún
elemento falla, la red deberá por sí misma deberá seguir operando. Un sistema
tolerante a fallas debe estar diseñado en la red, de tal manera, si un servidor
falla, un segundo servidor de respaldo entrará a operar inmediatamente. La
redundancia también se aplica para los enlaces externos de la red. Los enlaces
redundantes aseguran que la red siga funcionando en caso de que un equipo de
comunicaciones falle o el medio de transmisión en cuestión. Es común que
compañías tengan enlaces redundantes, si el enlace terrestre falla (por
ejemplo, una línea privada), entra en operación el enlace vía satélite o vía
microondas. Es lógico que la redundancia cuesta, pero a veces es inevitable.
Compatibilidad:
hardware & software La
compatibilidad entre los sistemas, tanto en hardware como en software es
una pieza clave también en el diseño de una red. Los sistemas deben ser
compatibles para que estos dentro de la red puedan funcionar y comunicarse
entre sí, por lo que el diseñador de la red, deberá tener cuidado de
seleccionar los protocolos mas estándares, sistemas operativos de red,
aplicaciones (como un simple procesador de palabras). Así como de tener a la
mano el conversor de un formato a otro.
Compatibilidad:
organización & gente: Ya
una vez que la red esta diseñada para ser compatible con el hardware y software
existente, sería un gran error si no se considera la organización y el personal
de la compañía. A veces ocurre que se tienen sistemas de la más alta tecnología
y no se tiene el personal adecuado para operarlos. O lo contrario, se tiene
personal con amplios conocimientos y experiencia operando sistemas obsoletos.
Para tener éxito, la red deberá trabajar dentro del marco de trabajo de las
tecnologías y filosofías existentes.
Costo : El costo que implica diseñar, operar y mantener
una red, quizá es uno de los factores por los cuales las redes no tengan la
seguridad, redundancia, proyección a futuro y personal adecuado. Seguido ocurre
que las redes se adapten al escaso presupuesto y todos las metas del diseño
anteriores no se puedan implementar. Los directivos, muchas veces no tienen
idea del alto costo que tiene un equipo de comunicaciones, un sistema operativo
para múltiple usuarios y muchas veces no piensan en el mantenimiento. El costo
involucrado siempre será un factor importante para el diseño de una red.

Diagrama de 4 pasos en el proceso de construcción e implementación de
una red
como se realiza una red de computadoras

Luego de elegir un nuevo computador, generalmente quedan en el hogar o en la oficina computadores antiguos, con discos duros de baja capacidad, escasa memoria RAM y de relativa baja velocidad (ejemplo: Pentium 100, 64 RAM y 4GB de disco duro) que prácticamente ya no soportan nuevos programas. La solución para mantenerlos activos es conectarlos en red, aprovechando la mayor velocidad y capacidad de los computadores más nuevos. Se puede conectar dos o más computadoras con el fin de compartir recursos como impresoras, escáner o conexión a Internet. Mediante este sistema, se pueden compartir los archivos, incluso dejándolos guardados en el de mayor capacidad. Se puede utilizar en forma compartida la conexión a Internet, cualquiera sea la velocidad de conexión (MODEM de 56 kbs hasta líneas ADSL), de manera simultánea.
Existen incluso sistemas más avanzados en que es posible transformar el computador más lento en un terminal, permitiendo que el computador del ejemplo anterior posea la velocidad, memoria, sistema operativo y conexión a Internet del computador más avanzado. Dicho sistema requiere poseer el nuevo sistema operativo de Windows XP o Windows 2000 e instalar el sistema Linux en el computador que actuará de terminal. Ciertos programas (Winconnect) son capaces de realizar dicho proceso. El sistema operativo Linux se encuentra disponible en forma gratuita en la Internet (son 2 discos de 650 megabytes cada uno, se requiere poseer un grabador de CD para traspasarlos y dejarlos activos para su instalación; se requiere como mínimo 64 MB de RAM).
¿CÓMO SE INSTALA UNA RED CASERA?
Hay varias formas, pero las más comunes son interconectarlas mediante un cable de red tipo Ethernet, igual que en cualquier oficina, o hacer una red inalámbrica, permitiendo usar las computadoras desde cualquier punto de la casa sin necesidad de instalaciones que afecten la decoración.
Para instalar la red se necesita:
a) Red alámbrica: Tarjetas de red Ethernet (valor aproximado: $15 000), Cable de red ($700 x metro), terminales de cable ($1 000 c/u).
b) Red inalámbrica: Tarjetas de red tipo Airport (Precios variables).
Para compartir una conexión a Internet, es necesario que una de las PC sirva como puerta de entrada y distribuya la señal a las otras máquinas. Esto se logra con aplicaciones como Wingate o Winroute, o bien instalando un LAN Módem que realice la función.
La mayoría de los nuevos computadores vienen con la tarjeta de red incluida, sin embargo, los antiguos no la traen y se les debe instalar. Para ello, hay que confirmar que exista un hueco o "slot" del tipo PCI libre, lo que generalmente es así.
Una vez instalada la tarjeta, se debe configurar la red. Partiremos en el computador nuevo, asignando el protocolo la dirección IP, que es el equivalente a un número telefónico y es individual para cada computador. En el menú de inicio, seleccionar las conexiones y pedir que se muestren todas, seleccionar el dispositivo de red con el botón derecho del mouse y seleccionar las propiedades. Seleccionar el protocolo de Internet (TCP/IP) e indicar que se quiere seleccionar una dirección IP específica, (asume que se cuenta con Windows XP, para instalación a Windows 98, ir a panel de control y seleccionar redes) .
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Se debe seleccionar una dirección IP (el "número telefónico"). Hay muchas alternativas, sugiero 192.168.0.xxx (este número va desde el 1 al 999 y permite conectar muchos computadores) y la "subset mask", que es otro número necesario que se calcula a partir de la dirección IP, pero que en el ejemplo es 255.255.255.0.
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